La Asociación Euromediterránea es el principal marco de
relaciones políticas, económicas y sociales, de diálogo y de cooperación
regional del Mediterráneo. Se trata, además, del único foro que reúne a todos
los actores de la región. Este partenariado, conocido como el Proceso de
Barcelona, congrega a 38 miembros, entre los países de la Unión Europea,
los candidatos a ingresar en ella y los socios del Mediterráneo. La
Asociación Euromediterránea es un espacio abierto e inclusivo, que ha creado un
clima de confianza en la región. La activa participación de Israel y la
Autoridad Palestina en él dan cuenta de su capacidad integradora.
La primera Conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores, celebrada en
Barcelona en 1995, fue el punto de partida de esta asociación entre la Unión
Europea y los países del ámbito del Mediterráneo. En estos diez años, la
Asociación Euromediterránea ha logrado cumplir numerosos objetivos. En su
dimensión política, promueve el diálogo y la cooperación en aras de una mayor
estabilidad y seguridad en el ámbito mediterráneo. En el ámbito económico los
esfuerzos de cooperación de la Unión Europea han implicado el desembolso de
casi 9.000 millones de euros para los programas de cooperación
MEDA para proyectos de diversos tipos, tales como infraestructuras de agua en
Jordania y control de la desertificación regional, entre muchos otros. Por su
parte, el Banco Europeo de Inversiones ha aportado una cantidad
similar en préstamos para apoyo al sector privado.
También se han dado importantes pasos hacia el cumplimiento del objetivo de un
área de libre comercio en el Mediterráneo para el año 2010. Los
Acuerdos de Asociación entre la UE y los países de la ribera sur han
permitido grandes avances en la liberalización comercial y en el volumen de
intercambios en la región.
La Asociación Euromediterránea ha promovido la creación de instancias de
deliberación, como la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea,
que reúne periódicamente a 240 legisladores de las dos riberas. La puesta en
marcha de la Fundación Anna Lindh para el Diálogo entre las Culturas,
inaugurada en 2005 en Alejandría, ha representado un gran avance en el
desarrollo de intercambios culturales en el Mediterráneo, a través de la
participación activa de distintas organizaciones de la sociedad civil.